Audi A4 B5 btcc
Tras analizar la normativa de una carrera 24H EXPERIENCE, hemos considerado que el coche perfecto con el que echarse
a pista es el Audi A4 B5. El 80% de los miembros del equipo tenemos uno de uso diario y lo conocemos como la palma de nuestra mano; lo hemos montado y desmontado bastantes veces y sabemos qué le suele doler.

Fase 1
Vaciar el coche por completo, limpiar y desguazar las piezas sin posibilidad de recuperación o inútiles para la carrera. Trabajar en la jaula de seguridad

Fase 2
Preparación mecánica: suspensión, distribución, embragues, frenos... sin modificaciones en el motor según reglamento de la prueba

Fase 3
Preparación interior y de seguridad, incluyendo backet, arneses de 6 puntos, extintor, corta corrientes...
El objetivo a alcanzar...

Y comienza la aventura...
Una vez elegida nuestra máquina de fundir, y teniendo en cuenta las bases de la carrera y el circuito en el que nos íbamos a bautizar como pilotos, barajamos que motorización sería la más adecuada para nosotros, ya que por normativa (solo atmosféricos) se nos presentaba 2 opciones muy distintas.
Elegir la mecánica 4 cilindros del 1.8 con tracción delantera, o cualquiera de los V6 disponibles con tracción Quattro. En el equipo disponemos como vehículos propios de todas las mecánicas posibles del A4 B5, y todos fuimos conscientes de que, pese a que hubiera sido brutal deleitarse en pista con el rugir de un V6, nos interesaba más un coche lo más ligero posible al competir con una berlina media para un circuito. Además de que para una carrera de resistencia nos pareció mejor candidato el vanagloriado 1.8 del grupo VAG, ya que nuestro propio mecánico ha padecido en su taller DRS Motor la estrecha relación de amor odio que aportan los V6 de esa época. Amor por sensaciones, y odio por su mantenimiento constante (fundiendo, obviamente).

